Ya os hemos hablado largo y tendido de los Koss Porta Pro Classic, y ahora toca que analicemos los Koss KSC75, una opción todavía más barata y con un gran sonido.
Mientras que los Koss Porta Pro Classic tienen diadema, los KSC75 son un modelo que cubre la oreja y que se enganchan a ella con un clip. La mínima expresión de un auricular.
Te adelantamos que su precio suele estar alrededor de los 35 euros, que están fabricados en plástico y son muy ligeros y que se conectan mediante cable jack de 3.5 mm. Koss indica su uso para viajes o para deporte.
Ten en cuenta que este modelo debutó en el año 2005, así que si se sigue fabricando será por algo.
Sin dudarlo un minuto, podemos decir que son los mejores auriculares por debajo de los 40 euros de la historia.
Características y fabricación de los auriculares Koss KSC75


- Auriculares supraaurales de clip
- Rango de frecuencia: 15 Hz – 25.000 Hz
- Sensibilidad: 101 dB (¿qué es la sensibilidad?)
- Impedancia de 60 ohmios
- Peso de 43 gramos
Que no te engañe su bajo precio o ver un simple paquete cuando los compras. Estos auriculares ofrecen mucho más que otros más caros.
Vienen empaquetados en una caja rectangular donde los podemos ver en todo su esplendor. Cuando los sacas, te das cuenta de que estás ante un producto sencillo pero bien diseñado.



Los clips en color blanco son bastante cómodos, y que este modelo solo pese 43 gramos los hace perfectos para llevar a todos lados sin darte cuenta.
- Solo tienes que tener en cuenta que, si usas gafas, es posible que te cueste adaptarte a ellas (el clip y la patilla de la gafa compiten por el mismo lugar). Los usamos con gafas y no hemos tenido mucho problema, pero puede que te sientas más incómodo que con otros auriculares.
Los clips tienen cierta holgura para poder ajustarlos a tu oreja. No son complicados de poner. Puedes tener estos auriculares puestos durante horas sin inmutarte. No vas a notar ningún tipo de incomodidad. Perfectos para usar en verano con mucho calor.


La almohadilla de gomaespuma es cómoda, y es probablemente lo que primero se te va a romper, pero puedes aprovechar para hacerte con unos repuestos más coloridos, que le van a dar un tono más festivo, más de los 80.
- La fabricación de los Koss KSC75 es bastante plástica, pero que no te engañe. No suenan igual que los que suelen dar en trenes y aviones. Para nada. Son una joya.


De cada uno de los auriculares sale un cable y se juntan aproximadamente unos 30 cm después; luego quedan pegados hasta llegar al jack de 3.5 mm, que no es recto (unos 45 grados): mucho mejor, así va a sufrir menos. El cable es lo suficientemente largo para que llegue sin problema al bolsillo de tu pantalón.
¿Es cómodo el cable? Se enrolla con mucha facilidad, como los que venían con los antiguos walkman de los 80. Vamos, un infierno como nos lo enrolles bien y tengas un poco de cuidado. Tenlo en cuenta.
Si te fijas en la parte trasera de cada auricular, tienen unos huecos por donde sale el sonido, lo que le quita presión, consiguiendo un sonido más natural. También significa que los demás, si están muy cerca, van a poder escuchar la música que tú estás disfrutando.
¿Interior? Tienen unos drivers dinámicos de titanio de 2 micras, lo que aumenta la rigidez del diafragma, con lo que se consigue eliminar distorsión y mejorar la claridad de los agudos. El imán es de neodimio, prácticamente un estándar en auriculares actuales: mejora la ligereza del auricular, ofrece más volumen con menos potencia y mejor respuesta.
Vamos, que los drivers están muy bien optimizados para su bajo precio.
¿Se comportan bien pasados unos años? Los tenemos desde 2022 y la verdad es que no hemos tenido ningún problema. No se nos han roto como los Porta Pro.
Sonido de los Koss KSC75

- Los hemos probado conectados directamente a un MacBook Pro M1 con YouTube Music, sobre todo con música electrónica, house y rock. Luego hemos probado a conectarlos directamente a un amplificador Topping DX7 Pro antes del Mac. También los hemos conectado a un DAP SHANLING M1 PLUS con música en formato FLAC.
Espectacular para su bajo precio. Uno de los drivers mejor optimizados de la industria. Los KSC75 ofrecen un sonido natural, perfecto para un análisis crítico de tu música. Es claro y brillante, con un excelente detalle en los agudos y menos boom en los graves.
- Ten en cuenta que son unos auriculares que destaquen por sus graves (nada de subgraves, nada de vibración), pero su timbre, soundstage y la relación entre las diferentes frecuencias es espectacular.
No suenan igual que los Porta Pro por varias razones.
- No se quedan tan pegados a la oreja, por lo que su sonido es más abierto frente al sonido más cálido de los Porta Pro. El sonido se escapa más.
- Su espuma también es más fina, por lo que su refuerzo en los graves es menor.
- Los Porta Pro no cuentan con el recubrimiento de titanio: menos detalles en agudos.

Dicho todo esto, ninguno de los dos te va a decepcionar. Es cuestión de preferencia:
- KSC75: Sí, prefieres mejor detalle, o potenciar el sonido de guitarras, voces limpias y conseguir una sensación más “abierta”.
- Porta Pro: Sí, prefieres potenciar los graves o un sonido relajado.
Ten en cuenta que puedes modificar su sonido cambiando la almohadilla de gomaespuma: compra una de mayor grosor o con otro material. Las tienes desde 5 hasta 20 euros online. ¡Ojo! Pruébalos primero. De verdad que suenan de maravilla tal como salen de la caja, sobre todo si te gusta el rock o la música electrónica.
¿Cómo hemos obtenido todo su potencial? Conectándolos a un amplificador, concretamente al Topping DX7 Pro: más volumen sin distorsión, mejor control de graves y mejor dinámica. No necesitan mucha potencia para ser movidos (solo tienen 60 ohmios). No te va a cambiar el perfil de los auriculares, pero la mejora es evidente en los demás aspectos en cuanto los conectas.
- Si los escuchas a volúmenes muy altos, pueden provocarte cierta fatiga. Evítalo.
¿Alguna ecualización recomendada? Sí, puedes probar la de Oratory 1990 que va a reducir la coloración del sonido. Más datos sobre ecualización.
Conclusión
Lo mejor que podemos decir de este modelo es que, por este precio, no vas a conseguir nada mejor. Es posible que los uses mucho más que otros auriculares más caros por su gran calidad de sonido.
Son ligeros, cómodos y, mientras tengas un dispositivo con jack de 3.5 mm, los vas a poder conectar sin problema. Son perfectos para hacer deporte o llevar de viaje. Puedes tenerlos horas y horas puestos sin que te molesten.
Vale, sus subgraves son casi inexistentes, pero el resto del sonido es tremendo: ofrecen un sonido natural, claro y brillante, con un excelente detalle en los agudos y menos boom en los graves. Su timbre, soundstage y la relación entre las diferentes frecuencias es espectacular.
Pásate por cómo elegir la firma sonora de tus auriculares si tienes dudas sobre el tipo de sonido que te gusta.
A favor
- Sonido espectacular para su bajo precio.
- Ligeros y cómodos.
- Sonido natural, claro y brillante.
- Buena separación entre frecuencias.
- Perfectos en rock, electrónica, música instrumental.
- Conexión jack 3.5 mm eterna
En contra
- El cable se enrolla con mucha facilidad
- Nada de subgraves
- Sounstage suficiente, pero no tanto como en auriculares más caros.
- Pueden competir con tus gafas por tu oreja.
- Cierta fatiga en volúmenes altos.
Última actualización el 2026-03-18